viernes, 24 de junio de 2011

El tiempo, la materia y el espacio


No justificaré a Galileo, ni a Maxwell, ni a Einstein, ni a Lorenz ni a otros muchos que imaginaron desplazarse entre el presente, el pasado y el futuro. Solo recordaré  que siempre que generamos un modelo (ya sea tecnológico, científico, o simplemente mental), nos esmeramos en definirlo, estableciendo sus bordes de definición, de vigencia, sus leyes de combinación interna y sus componentes... y luego sucede lo increíble... comenzamos a confundir la realidad con las predicciones del modelo y creemos también que lo que le sucede a las partes componentes del modelo, le sucede a la realidad... creemos y justificamos todo con él...

Cuando vemos al tiempo y al espacio como un todo,  nos sucede lo mismo... existen tantas realidades como investigadores  de ella... No existe LA REALIDAD, o al menos, somos incapaces de diferenciarla...

Si no conociéramos la existencia de la materia (o energía), no sabríamos distinguir entre el tiempo y el espacio... Son los cambios en la materia los que nos entregan el concepto de tiempo y de espacio... Decimos que el tiempo fluye, porque hemos visto que la materia (o energía) fluye, bajo ciertas condiciones de temperatura y presión... El espacio es un continente (así lo hemos modelado)... y el tiempo, es otro aspecto de la realidad que considera los ritmos de cambio en y entre las diversas estructuras de la materia... En la medida que estos cambios se aceleran, nos alejamos de nuestra pobre realidad existencial (escala humana) y los fenómenos que suceden mas allá de la realidad existencial, tratamos de retrotraerlos a nuestra escala (así hablamos de ultrasonido, de la luz como la dualidad onda electromagnética-corpúsculo, sin olvidarnos de Debroglie)... Cuando hacemos una traslación de un basto conjunto de fenómenos que están muy alejados (en tiempo, espacio y materia), hacia nuestra realidad cognoscitiva, es indudable que perdemos información importante relativa a los parámetros que gobiernan dicha realidad...
Al espacio como continente (que contiene a la materia), lo hemos ido modelando como continuo, sin discontinuidades... sin embargo, ya hemos estado pensando en un espacio que se curva, que tiene hoyos... al igual que el tiempo...
Hemos observado en laboratorio que existen vibraciones que se anulan cuando interactúan entre sí, pero también existen formas de vibraciones que por su geometría, no son continuas... De las observaciones de laboratorio hemos observado que la materia es discontinua y que en su composición  existe más vacío que masa... De las observaciones espaciales hemos encontrado una materia que no conocemos y que hemos denominado “materia oscura” que no es otra cosa que nuestro coeficiente de ignorancia...
En resumen, las tres escalas identificables de la realidad son el micromundo, el hombre y el macromundo...  los fenómenos del micromundo son parecidos a los del macromundo (principio conocido desde los albores de la ciencia)... lo sólido de nuestra realidad existencial no es sólido, la materia no es continua, el espacio no es continuo y el tiempo no tiene porqué ser continuo.

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